Cuando tú no estás no escucho nada, todo lo que me dicen suena en frecuencias distintas, como si yo fuese Charlie Brown y todos los demás fuesen adultos, como tus primeras clases en otro idioma en el que haces todo tu esfuerzo pero no logras entender más que unas cuantas cosas; es como si todo el día te platicaran de Los Simpsons, tú sabes cuanto me gustan Los Simpsons pero llega un punto en que no entiendo y ya no me causa risa y en que me gustaría hablar de otras cosas por ejemplo el clima. Cuando tú no estás no veo nada, es decir, conservo intactas mis retinas y capacidades visuales, y además de ti hay bastantes otros agradables paisajes pero últimamente parece ser que enfoco mis ojos en ese preciso lugar en que debieras estar tú y entonces veo nada porque exactamente como dije al principio, no estás. Cuando tú no estás me siento solo, como el segundo día de clases en que soy capaz de reconocer rostros voces mañas pero no significan nada para mí y no podrían salvarme la vida. Cuando tú no estás cada segundo deseo que estuvieses.
