uno da un consejo un día y no importa qué tan bien pensado esté ni nada, inevitablemente habrá veces en que reciba a cambio un "para ti es fácil decirlo" a cambio. y luego me imagino a esa misma persona totalmente fuera de contexto, siguiéndote por todos lados diciendo siempre "para ti es fácil decirlo". y a lo mejor así todo sería de verdad fácil de decir para uno: en clase le dice al profesor que no diga más mamadas, por la calle le dice a los peatones tira basura que recojan su basura, al cholo borracho le dice que no le va a sacar para la caguama y aparece a la puerta de aquella señorita diciéndole que es la más linda y se sigue hasta decir 'quiero todo con usted y le traigo hartas ganas' porque además de hablador, uno es medio güarro. la verdad es que no es tan fácil estar diciendo las cosas, ni siquiera los consejos.
por el otro lado, qué complicado es seguir los consejos, sobre todo los propios. ni siquiera esos consejos genéricos que da todo el mundo todo el tiempo como "haz ejercicio", "come frutas y verduras", "mira a ambos lados antes de cruzar la calle", "no parezcas desesperado", "espérate media hora después de comer antes de meterte a la alberca", "sé tú mismo", "di lo que sientes"; todos esos son tan difíciles de seguir a la hora de la hora de la hora de la hora. lo que necesitamos es alguien que nos diga "para ti es fácil hacerlo" y nos siga por toda la vida, completamente fuera de contexto.
