cuando ya no camine sobre esta tierra, quiero que mis amigos me recuerden tal como soy y todos los demás que me recuerden justo como digo que soy. quiero que digan que yo era tan grande que ningún arnés me servía; que las piedras rebotaban de mis chinos y que siempre acababa los exámenes en cinco minutos, aunque no pasara ninguno. que yo y mi clio podíamos atravesar el país en doce horas y que alguna vez manejé por veinte. que soportaba dos litros de vodka antes de cualquier tropezón y que a toda dama le abría la puerta. que digan que soy espléndido en la cama, durmiendo por horas y horas. porque he visto el sol meterse en el pacífico y he pasado un día sin verlo en bélgica. he cruzado un río en guatemala y he volado con los vencejos en aquismón. he conquistado el castillo de sir edward james y comido carnitas en quiroga. he manejado a doscientos veinte kilómetros por hora. me han asaltado en parís, insultado en siete idiomas y he pedido una hamburguesa en cuatro. seré una leyenda en vida: un gran zombie.
