cuando me duden todos confiaré en mi valor, sabiendo perdonarlos si son blandos.
podré esperar sin que la espera me canse; podrán mentirme y no pagaré con mentiras;
podrán odiarme y no caeré en el odio; y no pareceré muy bueno ni hablaré sabiduría.
podré soñar sin que los sueños me dominen; pensaré sin hacerlos mi destino;
me encontraré con el Triunfo y el Desastre y con ambos impostores seré frío;
soportaré escuchar las verdades que he hablado, dobladas por traidores como trampas;
veré las joyas de mi vida, destrozadas; y desde abajo construirlas con herramientas gastadas.
haré un montón con todos mis triunfos y lo arriesgaré a una sola carta en la baraja
y si pierdo comenzaré por mis principios y de lo perdido respiraré jamás una palabra.
forzaré mi corazón, mi nervio, mi músculo a servir mi causa después de que su tiempo pase
y aguantaré cuando no quede nada en mí, salvo la Voluntad que a ellos les grita ¡Aguanten!
hablaré con multitudes conservando mi virtud; caminaré entre reyes sin perder mi humildad.
ni enemigo ni querido amigo podrán nunca lastimarme; todos contarán conmigo, ni uno sólo de más.
llenaré el implacable minuto con sesenta segundos de distancia por correr.
mía es la tierra y todo lo que hay en ella.
San Luis Potosí,
doce de agosto de dos mil once
(libre y muy mala traducción de If de Rudyard Kipling)
