el Centro Penitenciario y de Rehabilitación Social de San Luis Potosí se encuentra en la Pila, delegación del municipio de San Luis, a las orillas de la carretera cincuenta y siete que corre desde México hasta Piedras Negras, bien anclado en la zona industrial de la capital. no llevan ahí a grandes criminales y sobre todo está lleno de jóvenes que cometieron algún terrible error, que eligieron muy malas compañías, y otras frases que te dicen los profesores de secundaria cuando te encuentran en la calle. quiero decir que aunque no es una prisión insegura, tampoco es una de máxima seguridad y motines o escapadas no son desconocidos. aunque normalmente escuchamos sólo rumores o noticias de la página roja, según las cuentas que llevo, la mayoría son atrapados y regresados por más tiempo, sobre todo los que intentan escapar por la carretera hacia el despoblado. duran mucho más en libertad quienes buscan refugio en las grandes naves que dicen los ingenieros son más que nada bodegas o pequeñas ensambladoras: En San Luis no hay industria, dice un profesor de la universidad. me han contado casos de prófugos que encuentran a la semana, atorados en alguna máquina, enterrados bajo pilas enormes de refrigeradores y partes de automovil. yo nunca me he adentrado en la zona industrial y todos sus ejes, pero la mayoría de mis amigos estudiaron para ser ingenieros y ahora trabajan allá y hacen el viaje todos los días. un muy buen amigo me contó de cómo hace muy a penas una semana encontraron a uno que hace tiempo habían dejado de buscar. llevaba varios meses moviéndole a engranes y llenando formularios, tenía ya un uniforme y recibía, nadie sabe bien cómo, un pequeño pago. dormía sobre cajas de cartón vacías y tenía un overall de uniforme viejo y desgastado. hablaron con la policía, con la penitenciaria, con cuanta persona conocían en el poder judicial. resultó ser un mal criminal y en cambio un muy eficiente empleado. la justicia siempre me ha parecido algo extraño.
