el quinto año de la licenciatura en letras españolas está dedicado completamente a la tesis. durante el penúltimo, hay muchos seminarios de investigación para tratar de enforcarte en la línea que se supone tomas a lo largo de los primeros siete semestres a más tardar. los seminarios están bien, pero no siempre ayudan. la meta de noveno semestre -es decir, de Seminario de Tesis I- es entregar el proyecto de tesis. es una meta más o menos sencilla: supone sobre todo tener el tema bien definido, la manera en que se abordará, bibliografía, etcétera. es un documento de unas cuantas páginas que registra tu proyecto. sin embargo, más te vale terminar la tesis completa en los siguientes seis meses. si no, es posible que las cosas se compliquen muchísimo. la verdad, durante el noveno semestre no hice mucho más que el proyecto y décimo semestre me costó trabajo avanzar más allá de quizás medio capítulo. después no hice mucho por seis meses. las razones son sobre todo personales, unidas a la genial idea de iniciar la carrera de matemáticas. empecé a hacer esfuerzos muy grandes después de un año y varios meses de no ser alumno de la escuela: para finales de lo que sería mi treceavo semestre, volví a trabajar duro en ella avanzando quizás veinte páginas. en catorceavo semestre pude por fin dedicarle más tiempo y un muy dedicado fin de semana de marzo terminé lo que yo bautizo como primer borrador final. ese mismo domingo lo mandé a mi asesora por correo. no recibí siquiera la confirmación de recibido hasta dos semanas después y tras tres correos y varios mensajes. mi idea era que podría revisarlo durante vacaciones de semana santa y pascua y entregar correciones antes del final de mayo para presentar el examen en junio. volví a recibir un correo a mitad de julio, incluso con correos diarios de mi parte preguntando por el progreso y hasta cuatro mensajes al día. me preguntaba que si me mandaba correcciones por correo o nos veíamos en Guanajuato; como yo estaba en San Luis, le pedí que fuera por correo. volvía saber de ella a mediados de agosto, cuando fui a acecharla al final de una de sus clases. básicamente me dijo que como ya no era alumno, ya no era su obligación y que iba a ver si encontraba tiempo para ayudarme. esto es cinco meses después de haber recibido mi borrador; entiendo que ochenta páginas no se leen rápido, aunque yo puedo leerla en tres horas pues me la sé de memoria. prometió dedicarme un lunes cada quince días y ese mismo día enviarme el archivo en el que dice tiene sesenta por ciento de correcciones. ninguna de ellas ha pasado, a pesar de más acechamiento, más de cien correos electrónicos y varios cientos de mensajes. me contesta cada diez diciéndome Ahora no estoy en Guanajuato, o Se fue la luz. así pues, ayer, después de prácticamente siete meses que mandé mi borrador, le mandé un mensaje diciendo A estas alturas y tras tanta insistencia tengo que asumir que no existe tal archivo y que probablemente ni siquiera has leído el borrador; espero terminarlo pronto para tu dictamen.
y vaya que eso funcionó.
