cuando estoy determinado a escribir algo después de mucho tiempo y sigo teniendo problemas para hacerlo, me pongo a pensar cuándo fue la última vez que te vi. trato de recordar qué dijiste y si te hice reír; intento no concentrarme en qué llevabas puesto, pero eso viene con más facilidad, al igual que tu peinado, a diferencia de tu voz y tu aroma si alguna vez lo atrapo; creo que la mayoría de mis recuerdos no son acontecimientos sino otros recuerdos, pensamientos, imaginaciones y frases sin decir; pienso si te había visto antes así e imagino si volveré a hacerlo alguna vez. y se me olvida que quería escribir.
