desde hace ya un buen rato, llegó a San Luis Potosí una sucursal o franquicia de Librerías Gandhi y así, desde unos meses antes tenemos de la famosa publicidad en fondo amarillo y letras moradas. hoy apareció un espectacular nuevo o que no había visto que dice Mexico está leyendo, como si fuera una publicación de estado en facebook y dice abajo a Librerías Gandhí y 2 personas más les gusta esto.
primero que nada, jamás imaginé que Librerías Gandhí sería lo suficientemente pretencioso como para likear sus propios status. qué pesadez.
segundo y más importante: ¿en serio, Librerías Gandhí? ¿dos personas? ¿ustedes creen que sólo a dos personas les gusta que México está leyendo? no me imagino cómo pueden mantener un imperio de librerías en todo el país, cuya franquicia cuesta más de un millón de pesos. ¿cómo lo hacen con sólo dos personas? me imagino que los restantes miles que les compran libros todos los días no lo hacen con placer o que quizás los compran para contrabandearlos a otros países.
la publicidad de Librerías Gandhi se ha transformado de unos hermosos diseños que incluyen a Borges en la tipografía de los Beatles, un boleto para abordar un avión a Macondo o Monsiváis escrito como si fuera Metallica a casi completamente depender de unos desplegados espectaculares enormes con fondo amarillo.
¿cuál es el problema? sus desplegados amarillos han ido pasando de lo gracioso, al chantaje emocional, al insulto, al elitismo. los primeros, del tipo Libros para X eran suficientemente graciosos y siguen la línea de otra publicidad como la de Sección Amarilla o, incluso, la de Tecate.
de ahí, pasamos a unos "de la vida real", del tipo "es gracioso porque es verdad". recordemos que lo que es verdad es que la gente no lee, que un porcentaje alto de este país es análfabeta o el moderno analfabeta funcional. eso es gracioso. además, por supuesto, entre las personas que no leen, claro que están las que no quieren leer o no les gusta leer, pero también están todas las que no saben leer y las que no pueden comprar un libro a los altos precios de Librerías Gandhi. la publicidad de Gandhi no promueve la lectura, promueve la culpa por no leer, la burla al que no lo hace.
los que siguen, juegan con el mismo mensaje del que inició mi queja del día: nadie lee. ¿por qué sirve esta publicidad? porque nadie quiere admitir que no lee, porque a ninguno nos gusta ser el inculto, el iletrado. es gracioso porque es verdad: nadie en este país lee, sólo yo. los demás son unos ignorantes que leen Condoritos. que si es humor y mercadotécnia y nada más, me dices; yo digo que esto demuestra cómo nuestra sociedad está medio jodida al punto de que esto nos de risa y sólo así se puedan vender libros. y no me malinterpreten, burlarse del otro está en el corazón de nuestro humor; el problema se da cuando estas burlas se institucionalizan: entonces es bullying, es racismo, es simplemente grosero.
ni siquiera me queda claro si esta publicidad es legal: si Suavitel Adiós al Planchado está obligado por ley a decir "ES PURO PEDO, NO ELIMINA EL PLANCHADO", ¿la misma ley no debería obligar a Gandhi a decir "ES MENTIRA, UN CHINGO DE GENTE LEE"? los que siguen, apócrifos, nos demuestran dónde está la publicidad de Gandhi en el imaginario colectivo: en el insulto velado, en la burla al que no lee y, en general, al que no sabe.
Librerías Gandhi, una empresa que se sostiene -y bien- precisamente porque millones de mexicanos leemos y nos encanta leer nos bombardea con una publicidad en la que nos acusa de no leer y, sobre todo, una publicidad en la que está bien burlarse del que no lo hace. al cabo que ni va a entender. quiero ver que se sostengan con sólo dos personas a las que les gusta leer. para encontrar algo equivalente, Deportes Martí tendría que sacar espectaculares burlándose de los gordos.
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| y nunca podrán ser tan graciosos como esto |
me encanta leer, pero jamás diría que es lo más importante en la vida, o que una persona que nunca ha leído no ha vivido. frecuentemente me encuentro fantaseando con cambiar una que otra lectura por una aventura de verdad, de las que viven los protagonistas de tantos libros que leo.
nuestra sociedad ha condenado ampliamente el bullying en casi todas sus formas. por sobre todo, no permitiríamos jamás que el fuerte se burle del débil sólo porque es más fuerte y sin embargo, hay algo permite que el que sabe más se burle del que no sabe nada más porque sabe más. lo curioso es que las víctimas en uno de estos casos suelen ser los victimarios en el otro.
EDIT: nuevos apócrifos, cortesía del caso #LibreríaPeñaNieto.











