IV
las lágrimas, por ejemplo,
sirven para dos cosas:
por un lado, verás,
limpian tus ojos y ensucian tu rostro,
dibujan el camino más claro para llegar hacia ti
(sólo hay que seguirlo al revés).
y también, si quieres, te muestran vulnerable
harán que nadie nunca pueda algo negarte.
son para contar las líneas en tus manos, beba,
para medir el camino de vuelta a casa.
V
cerramos la puerta, beba,
y estamos afuera.
o estamos adentro, pasando el tiempo.
despierta beba porque me siento solo.
apenas son ya casi las seis
y adentro, mirando el cielo,
podemos pasear por tu cuarto
mientras afuera se escucha llover.
tres veces y media te cargo
y arriba y abajo
y arriba y en medio
y a un lado y al otro y al otro de vuelta
regresa la paz y la siesta
y la luz no se va, nunca jamás.
podemos cantar con el viento,
podemos mojarnos para estornudar.
es lo que tenemos de vida y me encanta
y mientras pasa la tarde soñamos, beba,
todo más puede esperar.
VII
llueve tu llanto como lluvia,
como lluvia,
como agua,
y yo callo.
temo hacerlo peor.
te mezo y te aviento y te vuelves avión o pelota
y te hago todos los ruidos que puedo hacer con mi boca
y a gu gú y a ta tá
cuánto me gustaría poderte calmar
y te ofrezco papilla o bibe o mi brazo como enorme sonaja
y si te callas ahora,
cuando crezcas,
prometo llevarte a disneylandia.
VIII
caes a gotitas al suelo y te desparramas gateando todo el día como gelatina fresca que no deja de temblar y en el frío de la noche te gusta dormir abrazada pero dicen que ya eres muy grande para eso y debes dormir en tu cama.
