I
mira beba, llueve.
la lluvia hace que las cosas crezcan
como tú y como yo.
la lluvia es un regalo y un castigo;
es agua
que por el calor del sol se había evaporado,
en el cielo se junta, se condensa, se vuelve algodón,
y ahora se precipita en tu cara
como llanto de las nubes;
es lluvia, pues.
siente las gotas que caen
y te recorren
y te escurren;
y en el cielo colores,
mira beba, es un arco iris.
II
siente beba, el viento que abre tus ojos y te calma
y te acompañará siempre
llevándote
trayéndote
recordándote palabras y olores y abrazos
y aunque quieras cobijarte de él
sirve muy bien para volar papalotes.
quizás más tarde te darán ganas de ser el viento
libre
sin preocupaciones
pero siente, beba, al viento le dan ganas de quedarse contigo
y pasa y repasa tu piel
y abre tus ojos y te despeina
y a veces, beba, cuando seas un huracán o un tornado o una tormenta tropical,
tú moverás el viento
así como hoy mueven el mundo,
algún día lo moverás para alguien más.
III
una nube, beba, mira,
una bolita de espuma pegada en el mar arriba.
como conejos que se juntan y forman caballos
o barcos o monos de nieve
o conejos, también, pero más enormes.
y según su humor,
esos conejos se pintan de rojo cuando sienten que pueden llorar
pero sonríen
y cuando más grande sonríen, se deshacen y llueven
pero blanquitos se están en paz.
