en la casa hemos aprendido a vivir con las hormigas. al principio, pero muy muy al principio, las hormigas eran intrusas en nuestra cocina y compramos varios gases mata insectos con ese mismo fin. sin embargo, seguían y seguían llegando y nuestro gusto por la limpieza no es tanto que eventualmente las hormigas transitaban impunemente en una pared de la cocina. poco a poco, las hormigas se fueron adueñando de más y más espacio hasta hoy que su reino incluía un par de grandes avenidas que van desde el techo hasta el basurero y hasta la estufa, pasando por la tarja y a veces llegando hasta la mesa. pero además, reclaman suya una de las paredes del baño, una que otra vez han logrado robarle comida a panecillo y si nos descuidamos, en medio día llegan hasta mi cuarto. por sobre todo, las hormigas son insectos muy valientes, pues nunca he visto a una sola tratar de huir.
sin embargo, cuando una fila es muy grande, antes de recibir visitas o nada más por afán higiénico o instinto asesino, decidimos matar de un secadorzazo, de un soplido, un manotazo o con chorros de agua a un par de hormigas. y a veces a muchas más que un par. la fila se interrumpe unos segundo, a veces hasta un minuto, pero no tarda en volverse continua de nuevo.
entonces me pregunto ¿cuántas hormigas hay? y, muy por sobre todo me pregunto ¿las demás se dan cuenta?
