martes, 26 de octubre de 2010

martes de totoros, martes de fútbol

en la casa hemos aprendido a vivir con las hormigas. al principio, pero muy muy al principio, las hormigas eran intrusas en nuestra cocina y compramos varios gases mata insectos con ese mismo fin. sin embargo, seguían y seguían llegando y nuestro gusto por la limpieza no es tanto que eventualmente las hormigas transitaban impunemente en una pared de la cocina. poco a poco, las hormigas se fueron adueñando de más y más espacio hasta hoy que su reino incluía un par de grandes avenidas que van desde el techo hasta el basurero y hasta la estufa, pasando por la tarja y a veces llegando hasta la mesa. pero además, reclaman suya una de las paredes del baño, una que otra vez han logrado robarle comida a panecillo y si nos descuidamos, en medio día llegan hasta mi cuarto. por sobre todo, las hormigas son insectos muy valientes, pues nunca he visto a una sola tratar de huir.
sin embargo, cuando una fila es muy grande, antes de recibir visitas o nada más por afán higiénico o instinto asesino, decidimos matar de un secadorzazo, de un soplido, un manotazo o con chorros de agua a un par de hormigas. y a veces a muchas más que un par. la fila se interrumpe unos segundo, a veces hasta un minuto, pero no tarda en volverse continua de nuevo. 
entonces me pregunto ¿cuántas hormigas hay? y, muy por sobre todo me pregunto ¿las demás se dan cuenta?
Licencia de Creative Commons
escribesaurio by Uge Saurio is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License. Creado a partir de la obra en escribesaurio.blogspot.com. Permissions beyond the scope of this license may be available at escribesaurio.blogspot.com.