domingo, 5 de diciembre de 2010

domingo lleno de amor, tamales y otro cristal roto

todo mundo sufre cuando quiere a una persona que no le quiere de regreso. y uno piensa entonces que todo mundo debería querer al que le quiere. quizás si de verdad todos volteásemos a querer al que nos quiere, entonces estaríamos prácticamente igual: queriendo a alguien que nos quería pero ya no nos quiere porque ahora quiere a aquél que lo quería pero ya tampoco lo quiere porque ahora quiere a alguien que lo quería, infinitamente recursivo. (esto, suponiendo que estamos en una cadena infinita y unidireccional; si usted quiere a alguien que por afortunado azar lo quiere también, más vale que estén juntos. estaré haciendo inspección. si usted no pertenece a esta cadena, pues, caray.) me parece entonces que la única posible solución es que, y lo escribo aquí como una propuesta, en estricto orden uno sí uno no, uno se mantenga necio queriendo al que quiere y otro empiece a querer al que lo quiere. puesto que soy yo el que propone y por simples cuestiones de establecer un punto inicial, yo me mantendré necio. entonces a ti te toca quererme. luego nos ponemos de acuerdo en los detalles.
Licencia de Creative Commons
escribesaurio by Uge Saurio is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License. Creado a partir de la obra en escribesaurio.blogspot.com. Permissions beyond the scope of this license may be available at escribesaurio.blogspot.com.