domingo, 30 de enero de 2011

domingo tranquilo pero sin ene efe ele

Aníbal y yo

Un día,
Cuando era chica
Y no podía ni caminar,
Llegó mi hermana
A la casa
Con un tipo singular.

“Aníbal
Te presento
A mi mamá
Y a mi papá.”

“Él es mi novio
Y yo lo quiero
Es ingeniero
Medio tiempo
Y el otro medio
Es contador.”

A mis papás no les gustó
La pinta del muchacho
Y no paso ni mucho rato
Cuando papá le cambió el nombre:
Aníbal,
Pobre hombre,
Lo llamaba
Animal.

Cuando se fueron los más grandes
Y quedamos sólo tres
Mi hermana me dijo en secreto:
“No es ingeniero este que ves
Ni cuenta números ni nada.
En realidad es un pirata,
Y aunque no tenga palo por pata
Tiene un perico
Llamado Jaimito
Que es su segundo mejor amigo.
Tiene un barco lleno de cerezas
Y te prometo
Que cuando crezcas,
Te vamos a dar un paseo.”

Me guiñaron un ojo los dos
Y se fueron
Tan felices como vinieron
En cuanto se hubo puesto el sol.
Un día,
Cuando era mediana
Y no podía bien hablar,
Vino mi hermana
Con Aníbal,
El pirata de alta mar.

“Veo que has cumplido tu parte”
Me dijo
“¡Mira cuánto has crecido!”

“Señor, señora,
Si me permiten
Me gustaría
Llevar sus hijas a pasear.
No tardamos mucho tiempo,
Vamos por un helado,
Aquí al centro
Y regresan a cenar.”

Mi papá refunfuñó un poco
Y mi mamá puso la cara que pone
Cuando me hago en el pañal.
Pero nos dejaron salir
Y para darnos la bendición
Había una sola condición:
Él quería uno de fresa
Y mi mamá uno de limón.

Salimos a la calle
Y ahí estaba
Su pequeño y sucio barco
En doble fila
Y mal estacionado.

“Súbanse”
Nos dijo
“Porque estamos por zarpar”
Y entonces se puso en el ojo
Un parche no negro ni rojo,
Sino amarillo como pollo.
Aunque no era muy de pirata
Mi hermana estaba feliz
Pues al ponérselo demostraba
Que la quería de aquí al techo
Porque ella se lo había hecho.

Levantó su ancla
Que dejó
Un horrible hoyo en la banqueta
“Icen las velas,
Todos a cubierta.”
Y salimos
(Con las cerezas)
Aníbal y mi hermana
Y Jaimito,
El perico.

Agarramos un río chico
Y él me dijo
Que llegaba hasta la mar.
Me puso su sombrero
Para que él fuera marinero
Y yo fuera capitán.

“Hace un año,
Por aquí,
Traía mil ovejas en rebaño,
Quince patos,
Cien conejos
Y un muy bonito caballo.
Pero hace tiempo
Que la sirena
Está triste
Y todo el día
Se la pasa
Chille y chille
Y en su tristeza
Hoy podemos
Navegar.”

“Quizás por eso”
Me contaba
“Este lugar huela tan mal.”

Muchos chistes malos me contaba
Y yo ya casi no soportaba
“Dime beba
¿Cuál es el mar que pega fuerte?
¿Te digo?
Pues el martillo
¿Y cuál es el pez de hasta el final?
¿No das?
Pues el delfín”
Mi hermana mucho se reía
Pero yo sabía
Que era porque lo quería
Y no lo quería molestar.

No a mucho de zarpar
Vimos una morsa gigante
Con nariz como elefante
Y dedos de Baltasar
(Mi primo,
Ese chiquillo
Que poco a poco
Se come los mocos).
Aníbal le dio una zanahoria
A la morsa
Que dijo “Gracias”
Y nos dejó pasar.

“Al lado de su derecha
Ustedes pueden observar
Al León Rey de la Selva
Que trae su ropa a lavar.
Y si voltean
A la izquierda
Pueden ver
Un pequeño oso café
Con pantuflas como pies
Y su niño de peluche
Porque ya se va a soñar.
Y pongan atención señoritas
Porque dejamos las orillas
Y nos adentramos en el mar.”

Empezaron olas bravas
Que aventaron a mi hermana
Derechita hacia el agua
Y ella no sabía nadar.
Le aventamos una cuerda
Y Aníbal dijo “Pobre de ella,
Que cayó en lo mojado
Y hoy no se quería bañar.”

Seguimos navegando
Y de rato nos encontramos
Un tigre marino enano
Con cara de marsupial.
“Oigan, oigan, ustedes
¿No han visto pasar
Un tigre con cuatro pinceles?
Estábamos pintando
Pero desde que se fue
Ya no puedo pintar sin él”.
“Pasó hace un muy buen rato”
Dijo Aníbal
“Tenía las patas de trapo
Y los ojos al revés”
“Es él, es él
Y si lo vuelven a ver
Díganle que lo busco
Porque si lo encuentro
Le voy a dar un susto.”

Llegamos a una isla
Pequeña
Y Aníbal sacó un mapa
Y diciendo cosas extrañas,
Caminaba
“Diez pasos hacia el norte
Y quince hacia el oeste
Si viene un fulano a buscarme
Díganle que no moleste.”

“Pasando tres palmeras
Hasta la roca de avestruz,
El tesoro de la isla espera
Enterrado bajo una cruz.”

Entonces ahí estaba yo
En una isla
Con mi hermana
Y su novio pirata,
Caminando como tontos
Hasta que de pronto
Vi cómo caía un coco
Pero como no podía hablar
A nadie pude avisar
Y a mi cuñado,
De sorpresa,
Le cayó directo a la cabeza.
Lo bueno es que a los tres
El agua nos quitó la sed.

Luego encontramos la cruz en el piso
Y nos salió al encuentro
Un pirata no muy contento.
Tenía la barba roja y larga
Y toda llena de alimento
Que ni yo, cuando como fideos,
Hago espectáculo tan feo.
“Deténgansen en mi nombre
Que si quieren el tesoro
Lucharemos esta noche,
Hasta que uno mate al otro.”
“Pues has de saber”
Dijo Aníbal
“Que si esto se trata
De de que luchemos con la espada,
No hay uno que yo más mejor”
Y de un solo movimiento
Le rebanó el cinturón,
Y salió corriendo,
Y chillando
Y dejando atrás su pantalón.

“Mi héroe”
Dijo mi hermana
Y yo pensé “¿Y mi malteada?
Que ya me estoy cansando
Pues no me dan helado.”

Aníbal abrió el cofre
Y adentro de él había
Tres helados de vainilla.

A mi me dieron uno,
Y Aníbal me dio el suyo
Porque el mío se me cayó.

¡Qué día tan genial!
Y pensar que todo esto
Era sólo el camino al centro.

El viaje de regreso lo hice dormida
Pero alcancé a escuchar
Que a mis papás les decían
Que no hubo fresa ni limón
Sino puro helado de vainilla.
Licencia de Creative Commons
escribesaurio by Uge Saurio is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License. Creado a partir de la obra en escribesaurio.blogspot.com. Permissions beyond the scope of this license may be available at escribesaurio.blogspot.com.