podría tapizar las paredes de mi cuarto con radiografías de mis rodillas. con el paso de los años, me he vuelto un especialista en mi propia y rara condición que me han permitido corregir a un par de doctores, y mi cuerpo le ha echado ganas para contradecirlos un par de veces. ejemplo: un doctor de urgencias en morelia llevó a sus alumnos hasta mi camilla y les preguntó la cantidad máxima de jeringas que podían llenarse con el líquido de las rodillas de una persona; nadie contestó, el doctor dijo 4, mi rodilla dijo 6. he recibido adorables cumplidos como "las peores rodillas que he visto en toda mi carrera" y "¿puedo tomarle una foto a tus radiografías? nunca había visto algo así". he aprendido a caminar arrastrando las piernas, a manejar jalando la pierna mala con la pierna buena y estoy seguro que he desaprovechado varias oportunidades de dejarme consentir por decir que era normal, que ya se me pasaría. por primera vez ahora me recetaron una especie de té con propiedades mágicas y acepté porque no es omnilife; varios días de reposo y quizás una operación en el futuro pero eso se platicará después. pronostico un largo día acostado frente a la tele: lo de todos los días.
