sería muy inexacto decir que nada ha cambiado. nada más la casa, aunque es la misma, está ahora llena de mármol por todas partes. y nosotros, por supuesto, somos mayores y de alguna manera nos seguimos cuidando. pero mientras nos sigamos expresando con sonidos extraños medio onomatopéyicos, la verdad es que seguiremos en nuestro lugar.
