todos quisiéramos presenciar algo que creemos imposible. es el escéptico -y no el creyente- el que quisiera ser testigo de un mar que se abre para dejar pasar a los judíos y que se cierra detrás suyo. pero como lo imposible básicamente no va a pasar, nos contentamos a la espera de algo que si bien en teoría puede pasar, tiene probabilidades muy parecidas al cero. hay algo en nosotros que nos impulsa a apoyar al underdog y quizás por eso nos conmovemos con las historias que disney nos ha contado por años del pobre equipo pobre que se alza campeón. quiero suponer que todos nos identificamos con el underdog hasta cierto punto. quizás todos nos sentimos perdedores; quizás todos creemos que estamos subvaluados, que no se nos deja mostrar toda nuestra capacidad, que siempre podemos dar más. como si se nos hubiese criado con la consigna de que la piedra que desechó el constructor es ahora la piedra angular. algún odio oculto le tendremos a los que siempre les sale todo bien, a esas personas que nacen con talento y parece que no se tienen que esforzar. no queremos ver a la porrista con el capitán del equipo de fútbol no porque el capitán sea mala persona sino porque el enamoramiento del nerd buena-onda-pero-feo nos enternece, porque el bonito no tiene más que sonreír. ¿y la porrista? ¿por qué no nos gusta la historia desde el punto de vista del equipo que siempre gana? claro, ellos tienen un coach que les exige demasiado, pero es como si creyéramos que no se lo merecen porque no les cuesta tanto trabajo; como si ellos no soñaran o no se esforzaran. ¿será que su historia es un poco más monótona? ¿es porque parece que no tiene un final de fotografía? sea como sea, el cine y la literatura están plagados de historias de underdogs: los patos, los titanes, los angelinos y cualquier equipo propiedad de disney; atlético san pancho, el equipo mexicano de ligas menores y quizás algún día la sub diecisiete; el patito feo, chicas pesadas y cualquier película donde actúe michael cera, por nombrar algunos. la historia de algunos grandes campeones nunca será contada pues siempre van a ganar. queremos verlos esforzarse, queremos verlos pasar de cero a héroe, queremos drama, queremos dudar de que ese último disparo vaya a entrar o de que la porrista se vaya a dejar besar porque tal vez y sólo tal vez, si ese último disparo entra y si la porrista se deja besar, tal vez nosotros también podemos ser héroes.
