como papá y mamá sólo me dieron una hermana, la vida se ha encargado de darme más de un hermano. a cada uno me lo he ido encontrando en algún lugar distinto, en algún momento distinto de la vida de cada uno. a los que llegaron primero los conozco desde hace algo así como diecisiete años y sus padres son mis tíos. los que llegaron un poco después tampoco se han ido, aunque las cosas que nos unieron al principio hace mucho que terminaron. y los más recientes no se van a ir porque hay comida en el refri. todos ellos, sin embargo, son mis hermanos mayores. desde hace no mucho tengo un hermano menor, el parecido familiar es irrefutable. encima de eso, necesita correr sangre parecida para ocurrírsenos las mismas pendejadas. todos los días aprendo algo nuevo de él y siempre tiene tiempo para escucharme. es la única persona que conozco que se cree todos mis cuenteos. podemos platicar de cualquier tema y con todo y esto, yo juego a no escucharle pero la vida no es justa: verán, yo nunca seré rey, y tú no volverás a ver la luz de un nuevo día. ¿a nadie más le parece más dulce el agua rellenada? tenemos una banda que nunca ha tocado y un colectivo que nunca ha tomado las calles. recientemente, nuestra actividad favorita parece echarnos flores a través del blog, yo desde aquí y él desde http://garbanzosmatematicos.blogspot.com/, el blog que abrió porque es el copión más grande del mundo.
